Este anillo es un recordatorio de que, incluso en medio de las mareas, siempre existe un centro al que podemos volver. Lo que a veces percibimos como caos no es más que movimiento: un impulso necesario que nos invita a reconectar y a valorar nuestra calma interior.
La piedra azul encarna ese estado. Serenidad en medio de las olas. Presencia, incluso cuando todo cambia.
Anillo tallado a mano en plata 925 con engaste de turmalina azulada natural.
Cada pieza es realizada a tu medida. Al ser un proceso 100% manual, pueden presentarse variaciones orgánicas que hacen de cada anillo una pieza única. Las piedras naturales pueden mostrar ligeras diferencias en color y tonalidad.
Tiempo estimado de creación: 2 a 7 días hábiles.